PERFUMERÍA HABANA 1791
En febrero del año 2000 en una antigua casa del siglo XVIII, en la calle Mercaderes del Centro Histórico de La Habana, nace un proyecto que persigue el rescate de los olores coloniales de la ciudad.
El establecimiento, nombrado Habana 1791 por el año en que se inauguró el Palacio de los Capitanes Generales, hoy Museo de la Ciudad y eje central de más de cuarenta Museos y Centros culturales de la Dirección de Patrimonio Cultural de la Oficina del Historiador, comercializa doce fragancias que rememoran los olores más usados en La Habana de otros siglos.
De manera artesanal se maceran los pétalos y resurgen aromas como: rosa, jazmín, violeta, azahar, lila, Ilán Ilán, pachuly, veti vert, tabaco, sándalo, cítrica, y lavanda. El cliente puede elegir el frasco en el que llevará su colonia -realizado por ceramistas cubanos- que la Perfumería sellará a la usanza antigua: con corcho y acompañado de un verso dedicado a la flor que lo originó.
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