[Volver] El Plan Maestro para la Revitalización Integral de La Habana Vieja se fundó en diciembre de 1994, a instancias de la Oficina del Historiador de la Ciudad.
Tiene por objetivo estudiar la problemática del Centro Histórico y dictar las estrategias más convenientes para su recuperación y desarrollo.
Un equipo multidisciplinario, integrado por urbanistas, arquitectos, sociólogos, sicólogos, historiadores, economistas, abogados, informáticos y periodistas elabora los instrumentos para la toma de decisiones. Los habitantes de la zona antigua de la capital cubana son beneficiarios directos y protagonistas de la revitalización liderada por el Plan Maestro devenido facilitador de tales procesos. El Plan de Desarrollo Integral, entendido como las políticas y estrategias, la estructuración del territorio y el cuerpo regulatorio capaz de hacerlas valederas, plantea que la rehabilitación de La Habana Vieja debe conducirse a partir de cuatro principios fundamentales, que expresan la ideología con que trabaja la Oficina del Historiador:
Proteger el patrimonio heredado, rehabilitando el territorio a través de un Plan integral y continuo, que garantice enfrentar los peligros a que está expuesto y que concilie la conservación de sus valores culturales con las necesidades de desarrollo socioeconómico.
Conservar el carácter residencial del Centro Histórico, garantizando la permanencia de la población residente según los parámetros de habitabilidad, densidades y calidad de vida que resulten más apropiados.
Dotar al territorio de una infraestructura técnica y de servicios que asegure su funcionamiento, en correspondencia con las necesidades contemporáneas.
Lograr el desarrollo integral autofinanciado que haga recuperable y productiva la inversión en la rehabilitación del patrimonio, impulsando una economía local que garantice un desarrollo sostenible.
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