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Sentido homenaje a quien siempre llevó un pincel como lanza

Por Teresa de Jesús Torres Espinosa
Oswaldo Guayasamín regresó este 6 de julio a su casa en La Habana Vieja, donde una luz encendida siempre lo aguarda. El alma del Pintor de Ibeoramérica estuvo presente en el homenaje que le prodigaron creadores cubanos con la muestra Cuba pinta a Guayasamín, inaugurada en ocasión del aniversario 91 de su natalicio, en el inmueble colonial escogido por él a finales de la década de los ochenta del pasado siglo para su residencia en la Isla caribeña.
En la apertura de la exposición, a la que asistieron Ricardo Alarcón, presidente del Parlamento cubano, Armando Hart Dávalos, presidente de la Sociedad Cultural José Martí, artistas participantes en la iniciativa y amigos del desaparecido creador, Pedro Martínez Pírez, coordinador general de la muestra, leyó un mensaje del Dr. Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad, en el que expresó su gratitud “a la memoria del Maestro que nos distinguió con su amistad de tantos años. Su huella entre nosotros es perceptible, el carácter y el amor a Cuba que le caracterizó es una página hermosa e inolvidable a ser tenida en cuenta más allá del imponderable valor de su arte”.
El universal creador “hablaba con emoción del mundo que nos precedió en el tiempo y solía responder, con intensa convicción, que él pintaba desde hacía miles de años –y tenía razón– su defensa a los oprimidos, a los pobres, a los perseguidos tiene la misma intensidad que su pincel, con el cual dejó para la posteridad en la Capilla del Hombre su visión del mundo: la epopeya humana y la dignidad de la criatura humana”, expresó el Historiador.
Como un acto de gratitud, veintiséis artistas cubanos de diferentes generaciones y estilos concibieron igual número de obras para ofrecer la imagen de Oswaldo Guayasamín, su obra, pensamiento, e indomable espíritu de lucha en favor del indio, el negro, el mestizo, los pobres de la tierra y las causas más nobles de los pueblos del mundo.
La exposición, que llega por primera vez a la Isla, está conformada por 21 retratos de Guayasamín y 5 piezas que recrean su obra, realizadas con absoluta espontaneidad y libertad por quienes utilizaron por pincel, espátula o creyón, el alma y el corazón. Entre los creadores se encuentran Agustín Bejarano, Nelson Domínguez, Roberto Fabelo, José Rodríguez Fúster, Ernesto García Peña, Eduardo Roca (Choco), Dagoberto Jaquinet y Ángel Ramírez, entre otros. A los que se suma Jorge Rodríguez –el número 27–, diseñador del cartel y de la promoción de la muestra.
En un mensaje enviado a la casa museo con motivo de la efeméride, la Fundación Guayasamín valoró como un “extraordinario esfuerzo impregnado de fraternidad, cariño, y afecto” la iniciativa de los artistas cubanos, que volcaron su creación para homenajear a quien, según palabras del cineasta Roberto Chile, “siempre estuvo montado en su caballo con el pincel como lanza, luchando, denunciando y golpeando, porque él decía que su arte era un arte para golpear, para estremecer a la gente”. Indica la misiva, firmada por sus hijos Pablo y Saskia Guayasamín, y Alfredo Vera, director de Relaciones Internacionales de la Fundación, que la propuesta se presenta “en este espacio tan sentido para el Maestro, su casa en Cuba, espacio en el corazón de La Habana, su Habana Vieja, en el que se han vivido tantos momentos que llenaron de regocijo a su corazón y a su familia, y que siguen viviendo, como este de hoy”.
El acto fue ocasión propicia, además, para agradecer a Gabriel Navarrete, al frente de la Asociación Cultura y Cooperación Internacional, por la impresión del lujoso plegable de la muestra, y la edición que acomete actualmente esa sociedad del calendario de bolsillo 2011 de Radio Habana Cuba, diseñado con la obra El primer Fidel, de Agustín Bejerano.
Cuba pinta a Guayasamín se estrenó el 29 de noviembre de 2009 frente a la Capilla del Hombre, en ocasión del séptimo aniversario de esa obra majestuosa y monumental que hoy emerge como uno de los tesoros culturales más valiosos de Ecuador, y posteriormente se exhibió en el Museo de la Fundación Guayasamín, en Quito, y en las ciudades ecuatorianas de Ambato y Loja.
Encuentro con Roberto Chile
El reconocido realizador y camarógrafo cubano, Roberto Chile, curador de la exposición, indicó en un encuentro con la prensa en la Casa museo Oswaldo Guayasamín que el homenaje de 27 artistas cubanos al ya clásico pintor ecuatoriano “encierra un verdadero sentimiento. Quien no se estremezca ante un cuadro o un dibujo de Guayasamín, afirmó, es porque carece de sensibilidad por el arte. Él fue un gran creador, un genio en las artes plásticas, un hombre de una dimensión humana ilimitada, cuya obra no conoce límites ni fronteras”.
Explicó Chile que todos los participantes en el proyecto respondieron al primer llamado con entusiasmo a la convocatoria. Nos basamos fundamentalmente en retratos, dijo, ya que Guayasamín, además de ser un gran pintor, artista y luchador, fue un notable retratista. Pintó a Fidel y Raúl Castro y a otras personalidades cubanas; a Francois y Danielle Mitterrand, Gabriel García Márquez y Rigoberta Menchú, entre otros. Y ahora le tocó a él posar para 21 artistas que lo retrataron y otros 5 autores que hicieron igual cantidad de recreaciones de su obra. Desde un primer momento la Fundación Oswaldo Guayasamín abrazó el proyecto, concedió fotografías del artista y así se pudo recorrer su rostro que “va desde la ternura hasta la ira, porque él sintió un gran amor por la especie humana, pero también llevaba consigo un profundo dolor por todo el sufrimiento a que fue sometida su raza en Centroamérica y América Latina a raíz de la conquista y la civilización”.
El último inca
De padre indio y madre mestiza, Oswaldo Guayasamín nació en Quito, el 6 de julio de 1919. Se gradúa de Pintor y Escultor en la Escuela de Bellas Artes de Quito.
Realizó unas 180 exposiciones individuales y su producción fue muy fructífera en cuadros de caballete, murales, esculturas y monumentos. Expuso en museos de la totalidad de las capitales de América, y muchos países de Europa, como en Leningrado (L´Ermitage), Moscú, Praga, Roma, Madrid, Barcelona, Varsovia.
Hasta su fallecimiento, el 10 de marzo de 1999, trabajó en su obra cumbre denominada La Capilla del Hombre de un gran sentido humanista y de denuncia a la injusticia y la violencia que marcó al siglo XX. Amigo personal de los más importantes intelectuales y estadistas del mundo progresista, Guayasamín recibió varias condecoraciones oficiales y doctorados Honoris Causa de Universidades de América y Europa.
“La obra de Guayasamín resultó ser una simbiosis de sus orígenes raciales –español, negro e indio– y continentales, así como de su visión universal de la cultura”, señala el Dr. Eusebio Leal Spengler en el catálogo de Cuba pinta a Guayasamín, exposición inaugurada este seis de julio en la Casa que perpetúa su memoria en el Centro Histórico de La Habana. “Yo siempre lo veneraré como el último inca”, concluye el Historiador de la Ciudad.
Publicada: 08/07/2010 Dirección de Patrimonio Cultural |