Miguel Gerardo Valdés Pérez, editor jefe de la revista Universidad de La Habana
Como un deber académico calificó el Dr. Eusebio Leal Spengler al acto de inauguración del nuevo curso del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana. La memoria histórica, el principio bíblico que remite a los escogidos, la significación del concepto de hidalguía, y sobre todo, el de patria y nación hilvanaron con acerado verbo las palabras del Historiador de la Ciudad de La Habana.
En sencillo encuentro, en el que participaron alumnos continuantes y de nuevo ingreso, así como el claustro, se puso de relieve la importancia generacional e histórica de la labor de conservación y preservación del patrimonio cubano. Empeños fundacionales, sentimientos de pertenencia y amor al esfuerzo y la consagración fueron ponderados por el Dr. Leal, Maestro Mayor del Colegio Universitario, pues, sin dudas, la misión del Colegio se nutre de todo lo que hace posible la imbricación de lo sociocultural –y medularmente comunitario– con la proyección académica y científico-cultural.
Conocido es que fue en la Baja Edad Media, como resultado del tránsito feudal a la incipiente urbanización y del equilibrio sociopolítico entre la Iglesia y las instituciones civiles, cuando surgieron las principales universidades europeas, inicialmente, como congregaciones en las que se ponían de manifiesto las relaciones discípulo-maestro que habían caracterizado a los gremios europeos (Studium y Studium generale), cuya principal razón era la agrupación, la relación enseñanza-aprendizaje, así como la protección de sus miembros. De entonces acá, la universidad ha sido fuente generadora y en la actualidad, cumple la misión de socializar los saberes, y para ello ha transitado por diferentes etapas organizacionales; pero siempre con la máxima que animó su fundación: la de ser el espacio por antonomasia para la reflexión del conocimiento y, esencialmente, para el ejercicio del pensamiento crítico desde una doble vertiente axiológica: la epistemológica y la ética. Aspectos claves que a su vez se sostienen sobre sus capitales funciones sustantivas contemporáneas: la formación, la investigación, y la no menos importante y reconocida extensión universitaria.
A los logros alcanzados durante el curso concluido por el Colegio Universitario San Gerónimo, expuestos ante el Consejo de la Universidad de La Habana, se refirió la Dra. Leonor Amaro Cano, vicedecana del Colegio, en el acto inaugural del curso 2009-2010 este 1ro. de septiembre. La Dra. Amaro significó la labor del claustro y lo incentivó a continuar desarrollándose integralmente. Valga destacar que entre los reconocimientos que la Universidad de La Habana otorgara al cierre del curso 2008-2009, estuvo la Mención Especial al Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana.
“La mano ejecuta lo que el corazón manda” –recordó el Dr. Leal en apropiación del pensamiento cantonés que alguna teja del Centro Histórico atesora como expresión de la sabiduría milenaria de las culturas asiáticas. Ejecute, entonces, la continuidad del conocimiento universitario lo que el corazón de la vieja ciudad habanera ha reservado como legado patrimonial a futuras generaciones, y que extienda sus brazos nuestra bicentenaria Alma Máter como perenne regazo para quienes elijan su camino como razón de ser.