Por Nydia Berenguer y Teresa de Jesús Torres
Desde sus años como estudiante en la Escuela Nacional de Danza Moderna y Folklórica, Jorge Alcolea se destacó por sus inquietudes coreográficas. Cada jueves el joven acudía al Taller de arte que, organizado por los propios alumnos del plantel, llevaba al escenario teatral las creaciones danzarias, donde también se incursionaba en la música, la actuación y las artes plásticas.
Ese talento sui géneris para la composición coreográfica, manifestado por el alumno, continuó enriqueciéndose en su otra gran escuela, que lo acogió una vez graduado, la Compañía Danza Teatro Retazos, dirigida por la coreógrafa ecuatoriana Isabel Bustos. "Con Retazos me he encontrado a mí mismo, porque precisamente eso es lo que hace Isabel, darte la posibilidad de que descubras tu propio lenguaje", comentó Jorge, un bailarín de grandes posibilidades expresivas e interpretativas.
Su quehacer artístico sigue vinculado a la agrupación, que desde hace más de una década se integró al proyecto sociocultural de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, aunque, en estos momentos, se desempeñe como coreógrafo y maestro de la Compañía Nacional de Danza de Ecuador, para la cual ha realizado, en unos pocos meses, cinco montajes coreográficos. A pesar de la lejanía geográfica, Jorge se mantiene en permanente contacto con el grupo que consolidó su formación, por ello, no resultó casual su presencia en la celebración por el aniversario veinte de Retazos, y ahora, vuelve a La Habana para estrenar su coreografía El olvido en el XII Encuentro Internacional de Danza en Paisajes Urbanos "Habana Vieja: Ciudad en Movimiento".
Concebida expresamente para esta fiesta danzaria, la pieza aborda la capacidad de olvidar de los seres humanos y se centra en las relaciones de pareja. El rock, género musical contemporáneo, acentúa la fuerza expresiva de los bailarines de la Compañía de Danza Teatro Retazos en lo que el coreógrafo consideró una indagación sobre un tema de trascendencia universal.
Presentada en la sala teatro Jardín Las Carolinas, una de las sedes de “Habana Vieja: Ciudad en Movimiento, El olvido fue disfrutada por un numeroso público que tuvo, además, la oportunidad de presenciar las obras Cliff , del bailarín Carlos Alejandro García (Retazos); Niños de nadie..., niños de Dios, del grupo ecuatoriano Yeshuaministeriarte; Si quieres, de la compañía costarricense Metamoforsis, y Pájaro de fuego, de la alemana Carmen Isler.