| La Oficina del Historiador de la Ciudad, máxima responsable de la tarea rehabilitadora en el Centro Histórico, no circunscribe su labor a la restauración de plazas, calles y edificaciones, sino que intenta convertir la zona en un auténtico polo cultural, con especial énfasis en el desarrollo de la comunidad, principal destinataria de la gesta.
El Museo de la Ciudad -antiguo Palacio de los Capitanes Generales- constituye el núcleo de una red de casas coloniales, convertidas en museos especializados en temáticas de carácter etnográfico, tradicional e histórico, que en reafirmación de su naturaleza comunicativa propician el acercamiento a sus colecciones museológicas y programan una intensa vida cultural, mediante la cual han logrado incorporar a los integrantes de la comunidad, en especial a niños y ancianos, tributarios de una atención diferenciada.
La diversidad de funciones culturales que desarrolla la Oficina del Historiador de la Ciudad redunda en un producto cultural complejo, dirigido hacia diversos grupos de la sociedad, que por su origen social, intereses y necesidades, interactúan y se apropian del mismo de una forma específica. Se ha hecho inevitable por ello atender la imbricación entre el producto cultural que la institución ofrece y su retroalimentación en el público.
Desde esta perspectiva y en aras de la sensibilización de la comunidad con la intensa gestión cultural que se realiza, en la actualidad se desarrolla un Proyecto Sociocultural Integral que garantiza la sistematicidad y legitimidad de la labor institucional y la interacción con la comunidad. Este proyecto se concibe a partir de la definición de un Sistema de Instituciones Culturales, cada una con un perfil diferenciado, y un proyecto sociocultural anual ajustado a tal fin, que propicia el acercamiento de la comunidad a las propuestas museológicas y artísticas.
El Centro Histórico, devenido ya un polo sociocultural de trascendencia en la ciudad, propone conciertos y espectáculos, exposiciones de artes plásticas y museológicas de gran valor, eventos, conferencias sobre temas de interés tanto para el público general como para especialistas, proyecciones de videos, actividades infantiles, visitas dirigidas, celebraciones de conmemoraciones, en armonía con un entorno marcado por la historia y la tradición.
Desde este Sistema de Instituciones con una proyección sociocultural coherente, se genera una oferta atractiva y diversa que preserva y promueve los valores de la cultura nacional y universal.
En esta diversidad vale destacar el trabajo de los polos de mayor atracción de público, caracterizados por la distinción del producto artístico que ofrecen. La apertura en 1994 de la Basílica Menor de San Francisco de Asís como una sala de conciertos especializada en música coral y de cámara dotó al Centro Histórico de un espacio exclusivo donde dialogan música e historia. Al terminar la restauración de la Iglesia de San Francisco de Paula, en el año 2000, este recinto se refuncionaliza como sala de conciertos para difundir la música antigua −es sede de la agrupación Ars Longa− y como exposición permanente de lo mejor de la plástica cubana contemporánea. A estas dos importantes salas se suma la sala de conciertos inaugurada en la antigua iglesia de San Felipe Neri, sede de la música lírica. Al otro extremo de la ciudad, un escenario a cielo abierto convoca a los amantes de los grandes espectáculos de música cubana: el Anfiteatro del Centro Histórico.
En el ámbito de las artes plásticas se ha creado una red de galerías en los museos y centros culturales que albergan transitoriamente exposiciones de las más variadas manifestaciones. Consagrados artistas y jóvenes valores de la plástica nacional han encontrado espacio para sus creaciones en más de una veintena de instituciones, que reciben además a creadores y exposiciones itinerantes extranjeros de gran envergadura.
Nuestras instituciones han servido de sede a importantes eventos y festivales como los de Música Electroacústica, de Música Contemporánea, Festivales de Habaneras, entre otros. De extraordinaria repercusión han sido los encuentros Danza en Paisajes Urbanos. Habana Vieja Ciudad en Movimiento, que reúne compañías de Cuba y el mundo y les propone crear sus coreografías en los singulares espacios arquitectónicos de la ciudad.
Un equipo especializado efectúa un diagnóstico sistemático de las expectativas, gustos e intereses culturales de la comunidad, con el propósito de satisfacerlos y diversificarlos. Los estudios del público y los consumos culturales en su relación con los servicios que se ofrecen por la institución han permitido medir el impacto que cobra en el público la gestión sociocultural, y con ello dilucidar la eficacia de la política cultural establecida en función de la promoción y educación patrimonial.
Otros espacios culturales
Dentro del campo audiovisual el Centro Histórico cuenta entre sus instituciones con el Cinematógrafo Lumiére, adjunto a la Maqueta que reproduce la fisonomía de la zona. Ambas instalaciones acercan a los pobladores a una ciudad que trasciende los límites del tiempo. El maravilloso espectáculo de una ciudad viva es la sugerencia de la Cámara Oscura, ubicada en el último piso del edificio Gómez Vila, en la Plaza Vieja.
Hermandades
La Oficina del Historiador de la Ciudad ha creado hermandades o gremios de carpinteros, albañiles, zapateros y orfebres de La Habana Vieja , en los que se agrupan amas de casa, jubilados y trabajadores por cuenta propia. La Congregación de Plateros de San Eloy, revitalizada en mayo de 1997, con sede en la Casa de la Orfebrería , y la Hermandad de Bordadoras y Tejedoras de Belén, creada en 1994 y radicada en la Casa de la Obra Pía , son dos de los ejemplos de estas asociaciones que intentan resvitalizar las tradiciones manuales y artesanales habaneras.
Con especial interés en el rescate de importantes ocupaciones, la propia Oficina fundó la Escuela Taller Gaspar Melchor de Jovellanos, que cada año gradúa a un centenar de jóvenes entre 18 y 21 años como calificados operarios en labores propias de la restauración de monumentos: albañilería, carpintería, pintura de obra, cantería, forja, vidriería, electricidad, plomería, escayola, jardinería, restauración de pintura mural y arqueología. La preparación de esta fuerza laboral, además de garantizar la realización de necesarios proyectos de restauración, contribuye a asegurar fuentes de trabajo a un sensible sector de la población.
J' Dpto: Katia Cárdenas
E-mail: katia@divulgacion.ohch.cu.
Tel:863 9981
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